lunes, 24 de noviembre de 2014

Poema/Regalo


Amiga,
He estado leyendo a Billy Collins y me entraron unas ganas enormes de traducir uno de sus poemas. Es para ti, claro, porque estoy celebrando contigo las buenas noticias.
Pero también y al mismo tiempo para Gina, que está cumpliendo años hoy.
Del libro El problema con la poesía y otros poemas, por Billy Collins:
Tú, lectora
Me pregunto cómo vas a sentirte
cuando te des cuenta
de que fui yo quien escribió esto y no tú,


que fui yo quien se levantó temprano
para sentarse en la cocina
y nombrar con un lápiz


las ventanas inundadas de lluvia,
la enredadera que cubre la pared
y el pescadito que da vueltas en la pecera.


Anda, mira para otro lado,
muérdete un labio y arranca la página,
pero escúchame. Era sólo cuestión de tiempo


para que a uno de los dos se le ocurriera
darse cuenta de las velas apagadas
y del reloj murmurando en el rincón.


Además, nada pasó esa mañana –
una canción en la radio,
la corneta de un carro sonando afuera –


y yo sólo estaba pensando
sobre los potes de sal y pimienta
que estaban uno al lado del otro en el mantel.


Me preguntaba si se habían vuelto amigos
después de todos estos años
o si todavía se sentían extraños el uno del otro


como tú y yo
que nos las hemos arreglado para ser
a un mismo tiempo conocidos y desconocidos.


Yo en esta mesa frente a un plato de peras,
tú recostada en el umbral de alguna parte
cerca de unas hortensias azules, leyendo esto.


Hasta aquí el irresistible poema de Billy Collins, a quien descubrí en un programa de radio leyendo poemas sobre perros y gatos...

Espero que te haya gustado tanto como a mí.

Cariños muchos,
r


1 comentario:

eliza dijo...

Amiga: Qué bello y preciso poema. Gracias, no conozco al autor. Creo que se hará un poema de cabecera, además en traducción tuya,un lujo.